viernes, 15 de febrero de 2013

Kabbalah Cristiana




Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.
Juan 14:6

Entrad por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y amplia la calle que
llevan a la perdición, y muchos entran por ellas. ¡Qué angosta es la puerta y qué
estrecho el callejón que llevan a la vida!. Y pocos dan con ellos.
Mateo 7:13-14

...Y habrá allí un camino ancho que llamarán vía de la santidad; nada impuro
pasará por ella. Él mismo guiará al caminante y los simples no se descarriarán.
Isaías 35:8

Su sendero no lo conoce el buitre, no lo divisa el ojo del halcón, no lo huellan
las fieras arrogantes ni lo pisan los leones.
Job 28:7-8

Pero ya que Él conoce mi conducta, que me examine, y saldré como el oro.
Job 23:10

Aunque el Señor os dé tasada el agua y el pan medido, ya no se esconderá tu
Maestro, tus ojos verán a tu Maestro; si te desvías a la derecha o a la izquierda, tus
oídos oirán una palabra a la espalda: "Ese es el camino, camina por él".
Isaías 30:20-21

Éste es el único (Camino), hijo mío, el Sendero (que conduce) a la Verdad, (el
Sendero) sobre el que nuestros predecesores pusieron sus pies y, haciéndolo así,
encontraron el Bien
Solemne y suave es este Sendero, pero difícil de atravesar para el alma
cuando aún está en el cuerpo.
Pues, primero, hay que luchar con uno mismo y producir una gran disensión y
conseguir que la victoria sea de parte (de uno mismo).
Pues hay un debate del uno contra el dos, el primero intentando huir y el
último pretendiendo arrastrar a lo inferior.
Y hay gran contienda y batalla (horrenda) de éstos contra otro, el uno
deseando escapar y los otros quedarse.
Uno suspira por ser libre; los otros aman su esclavitud.
Tú, hijo (mío), debes primero dejar atrás tu cuerpo, antes de que llegue a su
fin, y salir victorioso en la vida de conflicto, y luego, como triunfador, dirigir tu
camino hacia casa.