viernes, 2 de septiembre de 2011

EMBLEMA II

LA TIERRA ES SU NODRIZA




Sabios?grande, aquel cuya nodriza
Se dice que Rómulo mamaba de una loba salvaje,
Júpiter, de una cabra, y que ésto está asegurado
¿Debe entonces sorprender si, según nosotros, la Tierra
ha alimentado con su leche al tierno hijo de los
Cuando la leche de un débil animal hizo a esos héroes,
¿Pues como será de
Es el globo



DISCURSO II


Los peripatéticos y los filósofos en un parecer correcto afirman que la alimentación es cambiada en la substancia del sujeto alimentado y que ella le es asimilada después y no antes de su alteración. Este axioma es visto como muy verídico. Como en efecto la nutrición que ya existe, desde antes, es semejante e idéntica al sujeto alimentado ¿habría necesidad de un cambio de su substancia?. Si tal cambio se produjera, la alimentación no permanecería semejante e idéntica. Y como los alimentos que no pueden ser asimilados por el sujeto sustentado, por ejemplo la madera, las piedras y otras cosas semejantes, ¿serían tomados como alimentación?. En consecuencia la primera de esas operaciones no tiene objeto y la segunda es contraria a la naturaleza.
Pero que un hombre que acaba de nacer sea alimentado con leche de animales, eso no repugna a la naturaleza: la asimilación de esta leche puede realizarse, sin embargo, la asimilación de la leche maternal se realizará con más facilidad que la de una leche extraña.
Por eso es que los médicos concluyen que el niño tendrá buena salud, semejante a su madre por la substancia y por los hábitos y que recibirá el vigor, si siempre es recalentado y elevado gracias a la leche de su propia madre.
La conclusión es inversa si se trata de una leche extraña. Tal es la armonía de toda naturaleza: lo semejante encuentra su placer en su semejante e imita sus pasos en todas las cosas, tanto como puede, según una suerte de acuerdo, de conspiración tácitas. Ello sucede habitualmente, en la obra natural de los Filósofos, cuya forma está justamente reglamentada por la naturaleza, como para el niño en el interior del seno maternal.
Y, aunque su padre, su madre y su nodriza le sean asignados por medio de la similitud, esta obra, sin embargo, no es más artificial que la generación de no importa cual animal. Dos semillas son unidas, siguiendo un cierto procedimiento lleno de atractivo, para los animales y para los dos seres humanos. Por una sucesiva alteración, su unión produce, el Embrión que crece se desarrolla, adquiere vida y movimiento, después es alimentado con leche.
Durante el período de la concepción y del embarazo, es necesario que la madre actúe con mesura en lo que concierne al calor, la alimentación, el reposo, el movimiento y lo demás.
Si no, resultará en el aborto y destrucción del feto; este precepto, en “las seis cosas no naturales” es igualmente artificial, porque está recetado por los médicos de acuerdo a su arte. Del mismo modo, si las semillas no han sido unidas en la obra filosófica, es necesario que ellas lo sean. Y si se las encontrara en algún lugar, unidas de la misma manera, como en el huevo, están las semillas del gallo y la gallina que son vistas como una sola substancia reunida en un solo continente, entonces la obra de los filósofos sería aun más natural que la generación de los animales.
Y decimos, como lo atestiguan los filósofos, que uno viene del Oriente y el otro del Occidente y que llegan a ser una sola cosa; ¿ De qué más están provistos además de la mezcla en su vaso, el calor, la justa proporción, y el alimento? 12
Es verdad que el vaso es artificial, pero no existe diferencia si el nido es obra de la gallina o que haya sido construido por el agricultor en algún lugar mal decidido (como es la costumbre): la generación de los huevos se producirá de la misma manera, así como la eclosión de los pollitos.
El calor es una cosa natural, que provenga sea del fuego moderado de los hornos o de la putrefacción del estiércol, sea del sol y del aire, las entrañas de la madre o de otra parte
Así, el Egipto aplica con arte, por medio de sus hornos, el calor natural para hacer eclosionar los huevos. Igual como se recogen las simientes de gusanos de seda (bombyx) se hace con los huevos gallina que se han hecho eclosionar gracias a la tibieza de los senos de una virgen. Así el arte y la naturaleza se prestan la mano mutuamente de manera que cada uno sea el substituto del otro. No obstante la Naturaleza permanece como la Ama y el arte como el servidor.
¿Pero porqué la Tierra es declarada nodriza del Hijo de los Filósofos?. Una duda sobre este punto podría nacer del hecho que la tierra, entre los elementos es, árida y sin ningún jugo, ella es la que posee la sequedad como cualidad propia. Se debe responder que aquí se la entiende, no por el elemento, sino por la tierra elemental la que recordamos frecuentemente y hemos explicado la naturaleza el primer día de la Semana Filosófica. Ella es la nodriza mdel Cielo, nodriza que no disuelve, no lava ni humedece el feto, sino que lo coagula, lo fija, lo colora, lo transforma en jugo y en sangre pura. Porque la nutrición comprende el aumento en longitud, ancho y profundidad, es decir aquello que se extiende siguiendo todas las dimensiones del cuerpo. Como ella existe aquí de esa manera, dada al feto solo como tierra, con razón, es llamada con el nombre de nodriza.
Pero este admirable jugo de la tierra produce un efecto contrario al de otras especies de leche que son sustituidas y no cambian. Porque gracias a su virtud muy poderosa, modifica grandemente la naturaleza del sujeto alimentado, lo mismo que, según la opinión admitida, la leche de loba a dispuesto el cuerpo de Rómulo con vista a una naturaleza atrevida y pronto a la guerra.

Fuente: Michel Maïer