lunes, 3 de junio de 2013

Changeling, cuando las hadas roban niños by Ares Cronida







En Gales la palabra inglesa 'Silly' hace referencia a varias hadas. 'Silly', que en el inglés moderno traduce 'tonto' tiene su origen la palabra Seely (feliz, con suerte, o bendito) del inglés medio (inglés hablado durante los siglos XII a XV cuando los normandos influyen sobre los pueblos anglosajones —que hablaban el hoy conocido ingles antiguo— y se separan el inglés y escocés). En ese periodo el término 'Seely' se registra en numerosas obras de la literatura de este inglés medio, y muchas baladas y cuentos hablan de los 'Seilie wichts' un término que en las tierras bajas escocesas se usa para referirse a las hadas.

La más conocida estas hadas es una llamada Sili go Dwt, y en ella se repite, en términos, galeses la leyenda alemana de Rumpelstinski (narrada por los hermanos Grimm). En la versión galesa una pobre mujer recién viuda, y con un bebe, ha sufrido el robo de unos ladrones del dinero de la posada que administraba, así como del ganado que poseía. Desesperada la viuda llora su desgracia cuando golpean a su puerta; en la misma una anciana vestida de verde le pregunta por su llanto y la mujer explica sus penas. La Dama Verde le dice que deje de llorar, mostrando en su mano un saco con monedas de oro como pago por posada; más a cambio por el oro pide a la viuda que el entregue a su hijo. La mujer le ofrece cualquier otra cosa, incluso a ella misma, pero la Dama Verde no se inmuta; finalmente la dama le indica que volverá en tres días, si para esa fecha ella descubre como ella se llama, la viuda podrá quedarse con el oro y el niño.

La mujer corre con unos parientes a contar su desgracia, pero nadie puede ayudarla; ya de regreso y desconsolada, en medio del bosque escucha un canto y se acerca a mirar; en un círculo de hadas, una pequeña hada canta y baila frenéticamente, cuando más se acerca la mujer escucha: «como la viuda se reiría, si ella supiera que Sili go Dwt es mi nombre»; la mujer escucha esto y retrocede en silencio. Llega el tercer día y la Dama de Verde se presenta y la viuda empieza a nombrar todos los nombres en inglés que recordaba, y los viejos nombres galeses como: Garmy, Gorasgwrn, Rhelemon, Enrydreg, Creiddylad, Ellylw. Gwaedan, Rathtyeu, Corth, Tybiau, Cywyllog, Peithian.

Pero el dama movió en negación la cabeza a cada uno. Entonces dijo la viuda: «Tengo un nombre más. ¿Es su nombre el nombre Sili go Dwt por casualidad?» El hada se acercó a la chimenea en una llama de fuego, tal era su rabia y decepción. Dejó en el oro detrás a la viuda compensado el alquiler y el ganado robado, y había más que suficiente para vivir bien por mucho tiempo. El niño creció sano y fuerte y cuando fue adulto entro a la guardia y a los bandidos que a su madre habían robado finalmente capturó y los colgó el verdugo.

En otros cuentos galeses se menciona un hada llamada Silly Ffrit; en estas historias una mujer da vueltas alrededor de un lago, o gruta llamando al hada de dicho nombre y pidiéndole ayuda para poder tejer en su rueca de hilar (en las culturas de ese entonces se pensaba que las hadas vendrían en ayuda del hilador, —recordemos los cuentos irlandeses de duendes que ayudan a los zapateros—; pero también se tenía respecto por esas señoras hadas, que como las antiguas Moiras tejían en sus ruecas el destino de hombres y dioses). La rueca es un símbolo primitivo de la renovación y el cambio, las antiguas diosas de la primavera en el mundo celta tenían ruecas y tejían los pastos verdes que cubren las montañas al terminar el invierno. La rueca también aparece en la historia de Rumpelstinski, el duende malvado alemán salva a la joven chica al hilar en su rueca la paja de un granero y transformarla en oro, a cambio pide el recién nacido que tendrá la joven campesina con el príncipe que desposa luego; y para salvar a su futuro hijo de ser arrebatado la chica debe descubrir el nombre del duende; los paralelismo entre estas historias denotan una raíz común, aunque es difícil para los historiadores establecer cuál fue el cuento original.

La rueca aparece en muchos otros cuentos de hadas, uno de los más conocidos es el cuento de la Bella Durmiente; condenada a dormir cien años al cortarse con el huso de una rueca, por designio de una hada ofendida, como castigo a los padres de la chica por no haberla invitado al bautizo. En algunas versiones los padres invitaron a doce hadas, dejando a la decimotercera fuera ya que el número era de mala suerte (un problema que se remonta a la idea del Jesús rodeado por doce discípulos hace trece personas en una mesa y ya sabemos lo que paso al que invitaba la cena).

Los cuentos de robo de niños por partes de las hadas son muy comunes; eran una forma de explicar la muerte infantil en esas épocas oscuras. Se conocía como 'changeling' (cambiados)) al acto de intercambiar niños mortales con niños de las hadas (y estos últimos morían a las pocas horas o ya estaban muertos al cambiarlos). Por lo general, los niños eran robados por curiosidad o porque las hadas les han cogido un ojo al niño (agarrarle mala sangre a niño). A veces los roban como una broma o como un acto de venganza. Se dice que las hadas hacen este cambio, si los padres del niño humano han provocado en el mundo de las hadas un delito grave, o si las hadas han sido atacadas de alguna manera por los padres. Rara vez son los niños llevados por el hada por causas románticas (está enamorado del niño o niña); sin embargo, es una posibilidad. Los niños a veces se roban y se venden a otras hadas en una especie de servicio de esclavitud.
Por lo general el niño que dejan las hadas es una muñeca hecha de ramas y hierbas que se parecerse a un niño humano. Estos seres tienen una vida útil muy corta, sin embargo, en algunas historias, estas muñecas crecer en la sociedad humana hasta adultos y se convierten en los grandes artistas de su tiempo. Las hadas también a veces llevan a la personas mayores a su reino. Por lo general, lo hacen si una cualidad específica acerca de la persona las atrae. Una vez en el reino de las hadas, duendes, trolls, elfos, etc.; los humanos se vuelven generalmente siervos o animales domésticos.

En ciertas mitologías, el tiempo pasa de manera diferente en el mundo de las hadas; y son ellas quienes determinan la rapidez con que crecen estos niños. Como niños por lo general sólo jugar, mientras las hadas los observan. Cuando se vuelven adultos, las hadas los transforman en su siervos (aunque siempre son bien amado), en artistas para su disfrute (cantantes, músicos....), y a veces en amantes; aunque algunas veces las hadas se han aficionados especialmente a ellos que los convierten en un adorno. A veces las hadas mantienen los seres humanos como mascotas o como sus propios hijos, aunque esto es raro. Los changelings que viven con las hadas casi nunca quieren dejar a sus amos y les son muy leales.

Hay cuentos de unos niños raptados por las hadas y que muchos años después regresan a su hogar natal. Cuentan algunas historias que una niña fue llevada por las hadas, y el tiempo que paso con las mismas fue tan largo que los nietos de sus hermanos hablaban a sus nietos de su tía que había ido a vivir con las hadas. Una noche a la puerta de la vieja casa donde había vivido la chica, una hermosa joven golpeó la puerta y pidió posada; mientras las niñas la peinaban, sus cabellos se volvían canos y su piel se arrugaba, y al poco tiempo murió de vieja. Situación similar plantea el cuento de Rip Van Winkle de escritos norteamericano Washington Irving; un flojo granjero se escapa de su mujer, trabajo e hijos y se va a los bosques a disfrutar lejos de las obligaciones del hogar; sin querer se encuentra con unos enanos/duendes, con quienes disfruta una fiesta; finalmente, tras despertar de la borrachera, descubre que ha dormido durante veinte años, su mujer a muerto y sus hijos están felizmente casados y con hijos; y ya nadie lo recuerda; ese fue el castigo por haber entrado en el reino de las hadas.

La magia del mundo de las hadas cambia la naturaleza de los seres humanos que llegan a vivir allí de cierto modo; incluso si se las arreglan para escapar, ya no son completamente humanos. El tipo de cambio que les sucede depende de quien era su amo (hadas, elfos, duendes, goblins, etc.) y lo que hicieron allí mientras estuvieron en el reino de las hadas. Ellos casi siempre tienen una débil comprensión intermedia de las mágicas hadas cuando se van conserva cierta capacidad de glamour y el poder hacer otras cosas (algo de magia simple).

Existían métodos para repeler a las hadas de las cunas de los infantes, entre los más comunes se tenía dejar un par abierto de tijeras de hierro en la cama del bebé, el hierro es algo que las hadas no toleran; por ello para evitar que espíritus malignos entraran en las casa era común colocar herraduras de hierro en las puertas. Por otra parte para saber si un niño había sido cambiando, se podían ver algunos los síntomas; entre los aspectos negativos del changeling se tenían rasgos desagradables en el cuerpo de niño, extraña palidez en la piel y ha veces un tinte verde (las historias de los niños y hombres verdes), mal genio, y un apetito voraz; como rasgos positivos se incluían un vocabulario extenso a una edad temprana, lo que significaba que la inteligencia del niño había cambiado.

Los niños sospechosos de haber sido cambiados eran perseguidos y/o asesinados, y los responsables rara vez eran culpados o castigados; triste destino les esperaba a los cambiados que llegaron a vivir entre los hombres.

Fuente: Ares Cronida